Saturday
April 29, 2017
Friday, December 9, 2016

365 días después

El primer aniversario de la presidencia de Mauricio Macri marca un notable contraste con la misma fecha del año pasado. En lugar de de una inauguración triunfante para coronar la victoria electoral obtenida menos de tres semanas antes, la ocasión pasará sin pena ni gloria durante un fin de semana extralargo, con la expectativa de que sea seguida el módico logro de una “Navidad en paz” y un mejor año entrante. En el retiro espiritual del fin de semana pasado en Chapadmalal, Macri hizo lo más parecido a un balance oficial del primer año de su gobierno, cuando se adjudicó ocho puntos (implícitamente, sobre 10 posibles) al repasar los logros de su mandato. Esta publicación se inclinaría por darle exactamente la mitad de esa nota, partiendo de la base de que la frustración total del largamente anticipado despegue en el “segundo semestre” pone un techo en cinco.

El hecho de que este año se haya visto una severa recesión no es necesariamente culpa de Macri. Gobernar durante ciclos de auge o depresión suele ser una cuestión de suerte que no siempre refleja la aptitud de un gobierno. Lo que sí se debe criticar es la incapacidad de presentar una política clara que ofrezca una hoja de ruta para el futuro. Más allá del precipitado acuerdo con los fondos buitre a principios de año para reintroducir a la Argentina en los mercados de capitales globales y prolongar así el financiamiento del déficit (lo que llevará casi inevitablemente a una crisis de endeudamiento importante, si bien quizás no suceda durante este mandato dado el bajo nivel de deuda todavía vigente). El camino preferido podrá ser el estímulo económico, la reforma estatal o la inversión extranjera, pero todas estas alternativas brillan por su ausencia. Tampoco hay muchos indicios de una mejora institucional que podría compensar la frustración económica más allá de una recuperación defectuosa del INDEC. Sin hablar de la controversia por la evidente injusticia del caso de Milagro Sala, este año no hubo modernización alguna del problemático y disfucional sistema judicial. Y salvo, quizás, por dos o tres excepciones, estas críticas podrían aplicarse a los veinte ministerios de Macri (especialmente a los errores graves cometidos por el de Energía y la Cancillería, como también la falta de profesionalismo en las carteras de Seguridad y Ambiente), aunque en algunas áreas — por ejemplo, Educación y Salud — se debe reconocer que un año es muy poco tiempo para detectar un progreso genuino.

Sobre estas bases, Macri parecería merecer más bien una nota de dos o tres puntos. ¿Por qué le damos cuatro? Más que nada por el hecho de que la gobernabilidad siga estando sorprendentemente intacta después de un año tan negativo. Se ha demostrado un manejo astuto (y a menudo costoso) del Congreso, la popularidad presidencial sigue siendo alta y las elecciones legislativas del año que viene están lejos de ser una causa perdida para el oficialismo. En 2015 no quedaba claro si se había votado por Macri o en contra de sus predecesores; esta ambigüedad desaparecerá con los resultados del año que viene.

  • Increase font size Decrease font sizeSize
  • Email article
    email
  • Print
    Print
  • Share
    1. Vote
    2. Not interesting Little interesting Interesting Very interesting Indispensable






  • Increase font size Decrease font size
  • mail
  • Print




    ámbito financiero    ambito.com    Docsalud    AlRugby.com    

Edition No. 5042 - This publication is a property of NEFIR S.A. -RNPI Nº 5293935 - Issn 1852 - 9224 - Te. 4349-1500 - San Juan 141 , (C1063ACY) CABA
Grupo Indalo