Investigando Diferentes Economías Alternativas
El “receso de primavera” del simposio de IDEA en Mar del Plata siempre se desarrolla en el mismo lugar, en un momento similar y con más o menos la misma gente, pero de algún modo se las arregla para tener un sabor distinto cada año. Quizás los aspectos más destacados de este año fueron el coqueteo con el socialismo (o al menos con la socialdemocracia) a nivel tanto regional como nacional; el ex-presidente brasileño de dos mandatos consecutivos Lula da Silva fue el protagonista, destacándose el líder de la segunda fuerza en las elecciones presidenciales del año pasado, Hermes Binner, y varios líderes de su Frente Amplio Progresista (FAP) entre el elenco; y una perspectiva quizás más indecisa que nunca por parte de la comunidad empresarial con respecto al pronóstico sobre el 2013 como un año bueno o malo. Una incertidumbre tal vez plenamente justificada por un año electoral para el que el viceministro de Economía Axel Kicillof prevé un menor gasto público (algo que ya es raro en cualquier país, por no hablar de la Argentina). Y por la amenaza de una pesificación de la economía que provocaría un desastre financiero; pero también podría estimular la industria y el sector productivo al eliminar la deuda industrial en un desplazamiento masivo de fondos desde los aho-rristas muy similar a la maxidevaluación de 2002 en este país (o la hiperinflación de Alemania en 1923 mucho más tiempo atrás), restaurando así la faceta competitiva de la economía luego de años de erosión.
El propio Lula reflejaba plenamente esta ambivalencia; fue políticamente correcto a nivel regional (deleitándose con la victoria de Hugo Chávez en Venezuela a principios de mes, pero deplorando como inaceptable el voto de censura en Paraguay que cambió el presidente a mitad de año, ambas posiciones compartidas por la presidente Cristina Fernández de Kirchner) a la vez que hizo varios comentarios que podrían incomodar a CFK, tales como los efectos perniciosos de la inflación o la necesidad de alternancia en el poder. Pero es sin duda novedoso ver un simposio de IDEA que no busca el apoyo ni del gobierno ni de la centroderecha pro-empresarial, sino de la centroizquierda (tanto Lula como Binner & Co.) mientras crecen los despidos y los paros (los incentivos para la creación de empleo fueron un tema constante).
Los participantes de IDEA en general expresaron confusión acerca de lo que podría ser la estrategia del gobierno. Quizás sea el momento de compartir un secreto con ellos: no hay ninguna, ya que todo es decidido para el corto plazo (una falta de reglas de juego que confunde a ciertas empresas que dependen de la seguridad jurídica, pero cuya falta algunas firmas oportunistas podrían beneficiarse, de allí las diferencias de opinión). Más crecimiento, pero también más inflación y menos rentabilidad; tendremos que esperar hasta la próxima primavera para conocer el veredicto de IDEA sobre la definición como bueno o malo del año 2013.


















